FIGURAS OCULTAS: las mentes tras el racismo

Figuras ocultas fija su atención en las brillantísimas mujeres que en los años 60 fueron cruciales para los cálculos matemáticos que la NASA necesitaba para poner cohetes en órbita primero y mandar al hombre a la Luna después.
Katherine Johnson (Taraji P. Henson) y Dorothy Vaughan (Octavia Spencer), matemáticas ambas, y Mary Jackson (Janelle Monáe), ingeniera, son además mujeres afroamericanas, lo cual, en tiempos de segregación racial como ley imperante en la sociedad, no ayudaba nada a que su genio traspasase los muros de la Administración. Fueron, como el título de la película indica, Figuras ocultas.

 

Figuras ocultas
Katherine (Taraji P. Henson) es una extraordinaria matemática en FIGURAS OCULTAS

Figuras ocultas es parte del auge del cine afroamericano que prepara su desembarco en nuestras carteleras. Tras un 2016 en el que el leit motiv de los premios de su Academia fue el polémico ‘Oscar So White’ (Oscar tan blanco), convertido en hangstag en la red social Twitter, en 2017 un aluvión de cine con protagonistas y secundarios de piel negra nos aguarda en los cines las próximas semanas, empezando por esta misma en que coinciden la cinta que nos ocupa y Loving, lo nuevo del director Jeff Nichols, responsable de la estupenda Mud.

También veremos en breve Fences, debut en la dirección del actor Denzel Washington con él y Viola Davis en los papeles más destacados, y Moonlight, curiosamente, y al contrario que el año pasado, una de las favoritas para los Oscar de éste.

 

Figuras ocultas
FIGURAS OCULTAS no olvida la parte familiar de sus protagonsitas

Por lo tanto es posible que alguna no tenga el éxito que sus historias pretenden atraer, pero si tal cosa le sucediese a Figuras ocultas, no sería justo. Porque no cuenta la típica narración de superación frente a la segregación racial, ni lo hace de la misma manera que muchas otras películas que ya nos han hablado sobre el tema.
En realidad Figuras ocultas aborda un aspecto de la Historia que resulta bastante desconocido: las mujeres de piel negra que fueron decisivas a la hora de poner al hombre en la Luna. Y lo hace sin necesidad de subrayar las diferencias entre razas, únicamente dejando claro que éstas existían y que, dado que había que atenerse a ellas, no siempre era sencillo que quienes pertenecían a la perjudicada, pudieran realizar con comodidad su trabajo.
Es decir, no se trata de un film estereotipado en el aspecto del racismo. Por supuesto que algunos personajes lo muestran para exponer que en la NASA también se actuaba como fuera de sus instalaciones, por supuesto que el aspecto estético corresponde al de los años 60 y por supuestísimo que hay situaciones que remiten específicamente al abuso del color de una piel sobre la otra. Pero es que las circunstancias en las que ocurre un hecho no pueden cambiarse a la hora de exponserse en la pantalla.
Y su director, Theodore Melfi, cuenta los hechos sin ensañarse en la denuncia, haciendo en ellos el hincapie justo para poner de manifiesto el contexto de una época. Tal vez la secuencia principal del baño sea la que más se recuerde, pero también los momentos en que el personaje del televisivo Jim Parsons (The Big Bang Theory), Paul Stafford, se ve reducido ante la falta de apoyo sean del agrado de los espectadores. Y todos esos momentos forman parte de una estructura de tono equilibrado en la que se trata la segregación sin épica en las pequeñas batallas que se vencen durante la guerra.

 

Kevin Costner es Al Harrison en FIGURAS OCULTAS

La actriz Octavia Spencer es una de las favoritas a ocupar un lugar entre las candidatas al Oscar a la mejor actriz secundaria, pero sin quitarle méritos a su trabajo, probablemente haya dos intérpretes con más motivos para ser nominados antes que ella: por un lado la estupenda Taraji P. Henson, la Katherine Johnson con un cerebro matemático privilegiado que cuenta con más y más impactantes escenas. Suya es la gloria femenina de la película.
La masculina corre a cargo de un Kevin Costner tan brillante como cuando Brian De Palma lo dirigió en Los intocables de Elliot Ness o cuando Oliver Stone hizo lo propio en JFK. Su papel de Al Harrison, supervisor de las operaciones al espacio, es tan lucido como la destreza del actor al darle vida. Cada una de sus intervenciones resulta admirable y que no esté en la carrera al Oscar, por muy complicado que sea el año debido a la enorme calidad de las interpretaciones en la categoría de actor secundario, no le quita motivos para estar incluido en ella.
Figuras ocultas es, en definitiva, una cinta que merece ser vista, que se aleja del estereotipo de telefilme en el que podría fácilmente haber caído y que resulta fresca desde su comienzo, con tres mujeres tiradas en la carretera debido a un coche que no les funciona, hasta un final que convence tanto por lo lógico como por lo inesperado.

Silvia García Jerez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *