EL SECRETO DE MARROWBONE

Hay películas polémicas, controvertidas, y luego está El secreto de Marrowbone. La ópera prima de Sergio G. Sánchez, guionista de la fallida Fin, con Maribel Verdú, Clara Lago y Andrés Velencoso, y de los exitazos firmados por Juan Antonio Bayona, su productor en la presente, El orfanato y Lo imposible, fue una de las cintas más cuestionadas tanto del pasado festival de San Sebastián como del de Sitges, pero una vez vista no se entiende tanta hostilidad hacia un film atrevido y arriesgado que, situándose en la fina línea que separa lo increíble de lo insalvable consigue mantenerse firme entre ambos.
El secreto de Marrowbone se sitúa en la América rural de 1969, a la que los cuatro hermanos protagonistas llegan, junto a su enferma madre, huyendo de un pasado en Inglaterra que desean olvidar. Todo irá bien hasta que su progenitora fallece y en el lecho de muerte los cuatro juran mantenerse juntos contra aquellos capaces de separarlos por ser huérfanos, potenciales deportados y menores.
A partir de ese momento la tensión de la película irá en aumento en una tensión soterrada, escasamente palpable dentro del género de terror salvo por alguna que otra muestra más propia del mismo, caso de la escena que tiene a los dados como principal ingrediente.
Pero Sergio G. Sánchez se muestra escasamente efectista en lo que a sumergirse en los elementos de lo inquietante se refiere. Salpica la cinta de pequeñas muestras para que no olvidemos que estamos inmersos en un universo tenebroso, lo que no quita para que le dé más importancia a la capa dramática con que construye el desarrollo del argumento.

Detalle del cartel de EL SECRETO DE MARROWBONE
Detalle del cartel de EL SECRETO DE MARROWBONE

Y no descuida nada, Sergio, ni a los hermanos, a los que otorga el protagonismo justo, ni a los secundarios del lugar, ni por supuesto a la joven Allie (Anya Taylor-Joy), a la que hemos visto este mismo año en Múltiple, de M. Night Shyamalan y que en el presente título será incluso más clave que en aquel.
Sergio tampoco le da de lado al escenario, esa casa abandonada a la que la familia acude en busca de anonimato y privacidad, ni al tempo con el que lo relata todo, dejando que la historia fluya y vaya abriéndose para desvelarnos ese terrible secreto que oculta su apellido.
El secreto de Marrowbone es uno de esos títulos que contienen influencias de decenas de películas previas que tanto el público cinéfilo como el menos acostumbrado al cine clásico es capaz de reconocer.
Varias cintas míticas pueden asaltar la memoria mientras asistimos a la proyección de ésta, pero si hay algo que se le puede agradecer a su director es que maneje las referencias con el virtuosismo del que las crea, de manera que les otorgue su impronta y que se nos queden marcadas como nacidas únicamente para la película a la que estas pertenecen.

Jack tapa los espejos en EL SECRETO DE MARROWBONE
Jack (George MacKay) tapa los espejos en EL SECRETO DE MARROWBONE

El secreto de Marrowbone puede presumir de final. No del epílogo, epidemia que alarga innecesariamente las películas estropeando en muchos casos una obra redonda por el hecho de que el responsable último de decisiones semejantes no vea apropiada una conclusión evidente. No, es la explicación del entramado la que merece un estudio cuando la época del spoiler haya pasado y se pueda hablar de él sin miedo a que pierda el interés de los espectadores.
No solo Sergio, guionista además de director, nos cuenta con precisión lo que ocurre sino que su cámara se mueve con la solvencia que requiere tan complicado momento, una secuencia atrevida que, al igual que la reciente Madre! puede provocar todo tipo de reacciones pero que solo se merece las que respondan al espectro de lo admirable.
El secreto de Marrowbone es un ejemplo del gran cine fantástico que ya hemos demostrado que podemos hacer en España. Con un reparto internacional, en el que además de Anya Taylor-Joy destaca, George MacKay, el mayor de los hermanos de Captain Fantastic, Charlie Heaton, el Jonathan Byers de Stranger things, y Mia Goth, la Hannah de la interesantísima La cura del bienestar, la película es una producción intachable en la que los lugares comunes del género se funden con la vitalidad de su equipo para ofrecernos una cinta que no debe olvidarse en el futuro.

Silvia García Jerez

 

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