Berto Romero estrena ALGO MUY GORDO

No es la primera vez que Berto Romero hace una película como actor. De hecho, lo hemos visto en la comedia Tres bodas de más, por la que recibió halagos innumerables y una candidatura al Goya como mejor actor revelación, en la estupenda Anacleto: Agente secreto o en Ocho apellidos catalanes, y tuvo un éxito llamativo con la divertidísima El pregón, que coprotagonizó con Andreu Buenafuente.
Ahora se estrena como guionista en Algo muy gordo, una cinta que está sorprendiendo a su paso por el Festival de Cine Europeo de Sevilla y que esta semana llega a los cines españoles.
La película cuenta la historia de Dani, interpretado por el propio Berto, un guionista de televisión que está rodando precisamente el largometraje cuyo título es el que estamos viendo. En un momento dado del rodaje recibe la noticia de que por un error administrativo tiene que repetir octavo de EGB, por lo que, burocráticamente hablando, su edad no corresponde ya a la que tiene y por lo tanto no le está permitido hacer nada de cuanto hacen los adultos hasta que no haga el examen que lo devuelva al presente.

Cartel de ALGO MUY GORDO
Cartel de ALGO MUY GORDO

La cuestión que puede dejar perplejo a más de uno, a pesar de que ya el cartel anticipa el carácter peculiar del film, es que éste pasa por ser un making-of. Es decir, a lo que vamos a asistir como espectadores es al proceso de realización de la película cuyo argumento acabamos de esbozar. Repito: no vamos a ver esa película sino el rodaje de la película que verán unos espectadores futuros cuando todo haya pasado por la correspondiente postproducción.
Tal circunstancia le sirve a Berto, y al director de Algo muy gordo, Carlo Padial, quien por supuesto interviene en la cinta como el responsable del rodaje, para hablar de la industria por dentro, de cómo se sienten los actores entre toma y toma y para reflejar sobre el duro mundo de los mismos al tener que trabajar horas y horas inmersos en el mecanismo de rodaje de los efectos especiales, arneses y croma incluidos.
Con la participación de Carolina Bang, como la mujer de Berto, Carlos Areces, como otro de los actores de la cinta o Javier Botet, que será el policía de la función, Algo muy gordo se convierte en un escaparate de exposición total a lo que nunca vemos pero por lo que el equipo que confecciona las películas tiene que atravesar.
En resumidas cuentas, Algo muy gordo es el cómo del cine, más que el qué. Viendo una película así uno cae en el hecho de lo importante que es la diferencia entre el argumento y lo que de verdad nos vamos a encontrar a la hora de ver la cinta de la que se trata. No hay spoiler que pueda con Algo muy gordo.
Catalogada como comedia, el tono responde más al drama y el género, en realidad, podría también encuadrarse dentro del documental. Pero Algo muy gordo es ante todo un experimento que dejará descolocado a más de uno y que hará reflexionar a otros cuantos.

Silvia García Jerez

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